En 2020 se prevé una nueva revolución digital con la llegada del 5G a Europa.

Tener Internet en nuestro móvil se ha convertido en una necesidad. Ya no nos basta con navegar por la red, sino que queremos realizar video llamadas o retransmitir en directo lo que hacemos para nuestros seguidores en redes sociales, familiares o amigos, a la mayor velocidad posible.

Primera y Segunda Generación

A finales de los años 70 y comienzos de los 80 surgieron los primeros móviles analógicos de la primera generación (1G). Toda una novedad tecnológica que nos permitía hacer llamadas, aunque con una baja calidad de sonido.

Diez años después surgió la globalización digital con la segunda generación (2G). Comenzaron a emplear sistemas digitales que nos permitía conectarnos de forma más rápida a la red de redes. Los móviles de prepago fueron un éxito en esa época y surgieron los mensajes de texto o SMS.

3G

Más tarde surgió la generación 3G o de alta transmisión. Esta generación tenía unos objetivos básicos, facilitar la transferencia de archivos multimedia, la conectividad permanente inalámbrica y una velocidad hasta siete veces más rápida que la conexión telefónica estándar. Se convirtió en una generación extremadamente popular con su cobertura de voz y el aumento de las velocidades de datos

Con esta generación aparecieron los móviles con pantalla LCD o a color y aquellos que incluían cámara fotográfica digital. Otras características que incluyeron fueron los juegos, sonidos MP3, conversaciones por videoconferencias, infrarrojos y bluetooth. También surgieron los sistemas operativos Android, IOS y Blackberry, entre otros.

La llegada del 3G dio un vuelco a la velocidad de transmisión, llegando a alcanzar velocidades de hasta 2 mbps. En poco tiempo llegaron nuevos avances que permitieron una velocidad de navegación todavía mayor, llegando actualmente a 20 mbps.

4G

La velocidad futurista del 4G o LTE permite alcanzar velocidades, como mínimo, 10 veces más rápidas que la 3G. Además nos permite funcionar mejor con las conexiones en tiempo real, con un  retardo un 75% inferior a la generación anterior.

Según explica la compañía telefónica Movistar, las conexiones 4G: “mantienen una calidad de servicio de alta seguridad que permite ofrecer servicios de cualquier clase en cualquier momento, en cualquier lugar, con el mínimo coste posible”.

Muchos recordaréis que hace un par de años sintonizamos nuestro TDT para dar paso a la tecnología 4G, debido al espectro electromagnético. Situación que probablemente tengamos que repetir con la incorporación del 5G.

¿Qué se espera del 5G?

Ya implantado en los países más avanzados del mundo, la 5G será capaz de multiplicar por 250 la velocidad de las actuales redes 4G. Se estima que en 2020 se podrán ver las primeras antenas en Europa de la nueva generación celular.

Esta revolución digital, además de multiplicar la velocidad de subida y de descarga, reducirá el tiempo de respuesta de cualquier dispositivo a distancia hasta valores cercanos al milisegundo. Permitirá videoconferencias sin retardo, conducción automática o juegos online masivos.

Además, las redes 5G posibilitarán ampliar el número de dispositivos conectados a la red al mismo tiempo, reduciendo el consumo de energía y alargando la vida de las baterías.